La terapia de restricción de flujo sanguíneo (TRFS) es una técnica que consiste en la colocación
de un manguito o banda neumática en la porción más proximal del miembro a tratar, ya sea
brazo o muslo, con el objetivo de restringir parcialmente el retorno venoso manteniendo el
flujo arterial. Para ello, se aplica una presión controlada, determinada previamente a partir de
la presión de oclusión arterial del paciente, que permite la entrada de sangre al músculo pero
dificulta su salida, generando un entorno de hipoxia muscular y acumulación de metabolitos.
Este entorno provoca una activación temprana de las fibras musculares de contracción rápida y
una respuesta neuromuscular y hormonal que favorece el aumento de la fuerza y la masa
muscular con cargas bajas.
Esta técnica va dirigida a pacientes que no pueden entrenar con altas cargas debido a dolor,
limitaciones funcionales o fases tempranas de rehabilitación. Está especialmente indicada en
pacientes postquirúrgicos (rodilla, cadera u hombro), personas con patologías
musculoesqueléticas como artrosis o tendinopatías, adultos mayores con sarcopenia o riesgo
de caídas, pacientes que han estado inmovilizados o en reposo prolongado, así como personas
con bajo nivel de condición física o miedo al ejercicio.
En estos casos, la restricción de flujo sanguíneo permite trabajar la fuerza de forma segura y
precoz, generando un alto estímulo muscular con una carga mecánica mínima y reduciendo el
estrés articular y tendinoso.
En cuanto a su aplicación, con el manguito inflado el paciente realiza ejercicios de baja carga o
movimientos funcionales, generalmente entre el 20 y el 30 % de su fuerza máxima. A pesar de
la baja intensidad, se produce un alto estímulo metabólico comparable al entrenamiento con
cargas elevadas. Tras finalizar las series, se libera la presión del manguito, restableciendo el
flujo sanguíneo normal. La técnica debe aplicarse de forma individualizada, supervisada y
progresiva, adaptándose al estado clínico y funcional del paciente para garantizar su seguridad
y eficacia.
Eros Ortega Santacreu
Fisioterapeuta
