Con la llegada de septiembre volvemos al trabajo, al colegio, al gimnasio y a nuestras actividades deportivas habituales. Después de varias semanas de vacaciones, muchas personas retoman de golpe el running, el pádel, el fútbol, las caminatas o los entrenamientos de fuerza.
Y nuestros pies también tienen que volver a la rutina.
El aumento repentino de actividad física, el cambio de calzado y la falta de adaptación progresiva pueden favorecer la aparición de dolor en los pies, sobrecargas y lesiones.
¿Por qué aparecen lesiones en los pies después del verano?
Durante las vacaciones nuestros hábitos cambian. Podemos caminar más de lo habitual, pasar muchas horas con sandalias o chanclas, practicar actividades diferentes o, por el contrario, reducir considerablemente el ejercicio.
En septiembre volvemos a modificar nuestra rutina. El problema aparece especialmente cuando el incremento de actividad es demasiado rápido y los músculos, tendones y articulaciones todavía no están preparados para soportar esa carga.
El pie necesita adaptarse de nuevo a todas estas exigencias. Por eso, una de las claves para prevenir lesiones después del verano es recuperar progresivamente la actividad física.
1. Fascitis plantar y dolor en el talón
La fascitis plantar es una de las causas frecuentes de dolor en la zona del talón y la planta del pie. La fascia plantar es una estructura que recorre la planta del pie desde el calcáneo hacia los dedos y participa en el soporte del arco plantar.
Una de las manifestaciones características es el dolor al apoyar el pie al levantarnos por la mañana o después de haber permanecido un tiempo sentados.
El aumento brusco de caminatas o carrera, determinados cambios de calzado y una modificación importante de las cargas pueden contribuir a la aparición de síntomas.
Si el dolor de talón se mantiene durante varios días o va aumentando, es recomendable realizar una valoración para determinar su origen, ya que no todo dolor localizado en el talón corresponde necesariamente a una fascitis plantar.
¿Qué podemos valorar en fisioterapia? La movilidad del pie y del tobillo, la fuerza muscular, la distribución de las cargas, la actividad deportiva y aquellos factores que puedan estar contribuyendo a mantener el dolor.
2. Tendinopatía de Aquiles al volver a correr o hacer deporte
El tendón de Aquiles soporta grandes cargas durante actividades tan habituales como caminar, correr, saltar o subir escaleras.
Después de varias semanas con menor actividad, intentar recuperar inmediatamente el ritmo de entrenamiento anterior puede producir una sobrecarga. El dolor en el tendón de Aquiles puede acompañarse de rigidez, especialmente por la mañana o al comenzar la actividad.
El tratamiento no consiste necesariamente en dejar de hacer ejercicio. En muchos casos, el objetivo será ajustar temporalmente la carga y recuperar progresivamente la capacidad del tendón para soportar el esfuerzo.
Continuará…
En la próxima entrega hablaremos de la metatarsalgia, los esguinces de tobillo y las sobrecargas que pueden aparecer cuando retomamos nuestra actividad habitual o deportiva.
Nuestros pies también necesitan tiempo para volver a la rutina.
Víctor Lledó
Fisioterapeuta col. 385
